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Mensajero Mexicano

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A la cruz, Señor, Tú fuiste

Categorías: 

Cinco aspectos del sacrificio de Cristo en la cruz, Levítico capítulos 1 a 6.7.

Música

y en formato “midi”:

Partitura

Gracias a Andrés Lugo, de Bárbula, Venezuela, por los arreglos mp3 y MIDI.
Adaptado de “Here is love, vast as the ocean” por William Rees,
Conocido como “el himno del amor” del Avivamiento en Gales, 1904-1905.
Música: “JESUS ONLY” (8.7.8.7.D), por Robert Lowry (Redemption Songs, #562).


A la cruz, Señor, Tú fuiste
sin reservas, sin dudar;
todo a Dios te ofreciste,
holocausto en el altar.
Caminaste sin defecto,
voluntario hasta el final,
demostrando gran afecto
a tu Padre celestial.

De la cruz, olor fragante
Dios en gloria percibió,
pues tu vida tan radiante
a tu muerte enriqueció.
Desde el vientre de tu madre
no se halló en ti maldad;
complacido, Dios el Padre,
se gozó en tu santidad.

Por la cruz hay paz perfecta
entre Dios y el pecador;
comunión feliz, directa,
y es Jesús mi Mediador.
Él, herido en el Calvario,
derramó sangre eficaz;
sacrificio fue, vicario,
grata ofrenda de la paz.

En la cruz, un vil madero,
símbolo de maldición,
eras Tú aquel Cordero
de la ofrenda de expiación.
Tal dolor no mereciste,
mas Jehová te quebrantó,
y esa carga que asumiste
fue la que de mí quitó.

¡Oh, qué cruz! Por culpa mía,
Dios allí te demandó
una ofrenda que sería
la que le debía yo.
Mi infracción Tú la pagaste,
y añadiste mucho más.
¡Qué gran cuenta cancelaste,
sin deberle a Dios jamás!

David R. Alves
22 Octubre 2008