Simpatía por el Diablo (Sobre la nueva película de Hollywood: “Noé”)

9 de Abril de 2014 6:34 pm

Dr. Brian Mattson
http://drbrianmattson.com/journal/2014/3/31/sympathy-for-the-devil

En la nueva epopeya de plata dorada de la pantalla de Darren Aronofsky, Noé, Adán y Eva son luminiscentes y sin cuerpo, justo hasta el momento en que comen del fruto prohibido.

Tal idea no se encuentra en la Biblia, por supuesto. Esto, entre la multitud de otros detalles imaginarios de Aronofsky, como gigantescos monstruos de lava, han causado que muchos críticos se rasquen la cabeza. Los evangélicos conservadores descartan la película debido a las “libertades” tomadas con el texto de Génesis, mientras que un grupo más liberal está a favor de no ser tan severos con el director. Después de todo, no deberíamos esperar que un ateo declarado tenga las mismas ideas de “respeto” a los textos sagrados de la forma en que lo haría un creyente de la Biblia.

Ambos grupos se han equivocado completamente. Aronofsky no se ha “tomado libertades” con nada.

La Biblia no es su texto.

En su defensa, supongo, la película no estaba anunciada como tal. En ninguna parte se dice que esta película es una adaptación de Génesis. Nunca fue anunciada como “El Noé de la Biblia”, o “La Historia Bíblica de Noé”. En nuestra época estamos tan acostumbrados a vivir en el ambiente de los vestigios de la Cristiandad que cuando alguien dice que quiere hacer “Noé”, todo el mundo asume que significa una interpretación de la historia bíblica. Esto no es lo que Aronofsky tenía en mente en lo absoluto. Estoy seguro de que él sólo estaba feliz de dejar que su estudio siguiera asumiendo eso, ya que si supieran lo que realmente deseaba, nunca le habrían permitido hacer la película.

Vayamos de regreso a nuestros primeros padres luminiscentes. Reconocí el motivo al instante como uno común en la antigua religión del gnosticismo. Aquí está una descripción del segundo siglo d.C. de lo que creía una secta llamada los Ofitas:

“Adán y Eva antiguamente tenían luz, eran luminosos, y por así decirlo, cuerpos espirituales, como habían sido formados. Pero cuando llegaron aquí, los cuerpos se volvieron oscuros, gruesos, y apagados”. – Ireneo de Lyon, Contra las Herejías, I, 30.9

Se me ocurrió que una tradición mística más estrechamente relacionada con el Judaísmo, llamada Cábala (que la cantante Madona hizo popular hace una década más o menos), seguramente hubiera sostenido un punto de vista similar, ya que esencialmente es una forma de gnosticismo judío. Desempolvé (en serio, tuve que quitarle el polvo) mi copia de la obra del siglo 19 de Adolphe Franck, La Cábala, y rápidamente confirmé mis sospechas:

“Antes de ser seducidos por la sutileza de la serpiente, Adán y Eva no sólo estaban exentos de la necesidad de un cuerpo, sino que ni siquiera tenían un cuerpo – esto es decir, que no eran de la tierra”.

Franck cita del Zohar, uno de los textos sagrados de la Cábala:

“Cuando nuestro padre Adán habitaba en el Huerto del Edén, estaba vestido, como lo están todos en el cielo, con una vestidura hecha de una luz superior. Cuando fue expulsado del Huerto del Edén y se vio obligado a someterse a las necesidades de este mundo, ¿qué sucedió? Dios, nos dicen las Escrituras, hizo a Adán y a su mujer túnicas de piel y los vistió; pues antes tenían túnicas de luz, de esa luz superior usada en el Edén…”

Cosa oscura, lo sé. Pero la curiosidad se apoderó de mí y me llevó justo a la madriguera del conejo.

Descubrí que el primer largometraje de Aronofsky fue: Pi. ¿Quiere saber cuál es su tema? ¿Quiere saberlo? ¿Está seguro?

Cábala.

Si usted cree que es una coincidencia, es posible que desee que un ser querido le programe un escaneo cerebral.

¿Tengo su atención? Bien.

El mundo del Noé de Aronofsky es uno completamente agnóstico: un universo graduado en “superior” e “inferior”. El “espiritual” es bueno, y muy, muy, muy “allá arriba” donde mora el dios inefable, que no habla, y lo “material” es malo;  y muy, muy, muy abajo aquí donde nuestros espíritus están encerrados en carne material. Esto no sólo ocurre para los hijos e hijas caídos de Adán y Eva, sino también para los ángeles caídos, quienes se representan explícitamente como espíritus atrapados en el interior de un “cuerpo” material de fría lava derretida.

Es cierto que hacen personajes de la película muy ingeniosos, pero también son notorios en la especulación gnóstica. Los gnósticos los llaman Arcontes, seres divinos menores o ángeles que ayudan a “El Creador” en la formación del universo visible. Y la Cábala tiene un panteón de seres angélicos en sí mismo, todos arriba y abajo en la escalera de “seres divinos”. Y los ángeles caídos nunca son totalmente caídos en esta rama del misticismo. En palabras del Zohar de nuevo, un texto central de la Cábala: “Todas las cosas de las que este mundo se compone, así el espíritu como el cuerpo, regresarán al principio y raíz de la que proceden”. Gracioso. Eso es exactamente lo que ocurre a los monstruos de lava de Aronofsky. Ellos se redimen a sí mismos, se despojan de su piel material exterior, y vuelan de regreso a los cielos. Por cierto, me di cuenta de que en la película, cuando la familia está viajando a través de un páramo desolado, Sem le pregunta a su padre: “¿Esto es una mina de Zohar?”  Sí. Ese es el nombre del texto sagrado de la Cábala.

Toda la película es, en sentido figurado, una mina de “Zohar”.

Si hubiera cualquier duda sobre estos “Vigilantes”, Aronofsky les da nombre a varios de ellos: Semyaza, Magog, y Rameel. Todos ellos son demonios bien conocidos de la tradición mística judía, no sólo en la Cábala, sino en el libro de 1 Enoc.

¡¿Qué!? ¿Los demonios son redimidos? Adolphe Franck explica la cosmología del Cábala: “No hay nada absolutamente malo; nada es maldito para siempre –ni siquiera el arcángel del mal o serpiente, como se le llama a veces. Llegará un tiempo cuando él recuperará su nombre y su naturaleza angélica”.

Muy bien. Esto es raro. Pero, bueno, todos en la película parecen adorar a “El Creador”, ¿cierto? ¡Seguramente tenían eso a su favor!

Excepto que cuando los gnósticos hablan de “El Creador” no están hablando de Dios. Oh, aquí en un mundo acomodado viviendo de los frutos de la cristiandad el término “Creador” generalmente denota al Dios vivo y verdadero. Pero aquí está un poco de “Gnosticismo 101” para usted: el Creador del mundo material es un ignorante, arrogante, celoso, exclusivo, violento, muy bajo, hijo bastardo de una deidad de muy bajo nivel. Es responsable de la creación del mundo “no espiritual” de carne y materia, y él mismo es tan ignorante del mundo espiritual que se jacta de ser el “único Dios” y exige obediencia absoluta. Ellos generalmente lo llaman “Yahvé”. O cualquier otro nombre, también (Ialdabaoth, por ejemplo).

Este Creador trata de apartar a Adán y Eva del verdadero conocimiento de lo divino y, cuando ellos desobedecen, monta en cólera y los bota del huerto.

En otras palabras, en caso de que se esté perdiendo la trama aquí: La serpiente siempre estuvo en lo cierto. Este “dios”, “el Creador”, que ellos están adorando les está reteniendo algo que la serpiente les proporcionará: la divinidad misma.

El mundo del misticismo gnóstico es desconcertante con un sinfín de variedades. Pero, en términos generales, lo que sostienen en común es que la serpiente es “Sophia”, “Madre”, o “Sabiduría”. La serpiente representa lo verdaderamente divino, y los reclamos a “El Creador” son falsos.

¿Así que la serpiente es un personaje importante de la película?

Regresemos a la película. La acción comienza cuando Lamec está a punto de bendecir a su hijo, Noé. Lamec, muy extraño para un patriarca de una familia que sigue a Dios, toma una reliquia sagrada, la piel de la serpiente del Huerto del Edén. La envuelve alrededor de su brazo, extiende su mano para tocar a su hijo –excepto que, justo entonces, una banda de merodeadores los interrumpe y la ceremonia no se completa. Lamec es asesinado, y el “villano” de la película, Tubal-Caín, roba la piel de serpiente. Noé, en otras palabras, no obtiene el beneficio que le iba a otorgar la piel de serpiente.

La piel no se ilumina mágicamente en el brazo de Tubal-Caín, por lo que al parecer él no logra ser “iluminado” tampoco. Y esa es la razón por la que todo el mundo en la película, incluyendo al protagonista y al antagonista, Noé y Tubal-Caín, están adorando a “El Creador”. Todos ellos son engañados.  Permítame aclarar algo aquí: muchos críticos expresaron cierta perplejidad por el hecho de que no eran personajes similares y todos ellos parecen estar adorando al mismo Dios. Tubal-Caín y su clan son malvados y diabólicos y, como resultado, Noé es muy malo cuando abandona a la novia de Cam y casi mata a dos niños recién nacidos. Algunos piensan que se trataba de una especie de comentario profundo sobre la forma en que hay maldad en todos nosotros. He aquí un extracto del Zohar, el texto sagrado de la Cábala:

“Dos seres (Adán y Nahash – la Serpiente) tuvieron relaciones con Eva (la segunda mujer) y ella concibió de ambos y dio a luz dos niños. Cada uno siguió a su padre, y sus espíritus se separaron, uno a este lado y uno al otro, y de forma similar sus caracteres. En el lado de Caín todos son cazadores de especies malignas; por el lado de Abel viene una clase más misericordiosa, aunque no del todo benéfica – buen vino mezclado con malo”.

¿Les suena familiar? Sí. Noé, de Darren Aronofsky, hasta el mínimo detalle.

De cualquier forma, todo el mundo adora a la deidad maligna, quien quiere destruirlos a todos. (A propósito, en la Cábala muchos mundos ya han sido creados y destruidos). Tanto Tubal-Caín como Noé tienen escenas idénticas, mirando hacia el cielo y preguntando, “¿Por qué no me hablas?” “El Creador” los ha abandonado porque tiene la intención de matarlos a todos.

Se le había dado a Noé una visión del diluvio por venir. Él se está ahogando, pero ve a animales que flotan en la superficie en la seguridad del arca. Sin embargo, no hay indicación alguna de que Noé se vaya a salvar; Noé notoriamente determina esa parte durante un momento incómodo al explicar cosas a su familia. Él se está hundiendo, mientras que los animales, “los inocentes” se levantan. “El Creador”, que da a Noé su visión, quiere a todos los seres humanos muertos.

Muchos críticos pensaron que el cambio de Noé en un maníaco homicida en el arca, deseando matar a las dos hijas recién nacidas de su hijo, era un extraño giro en la trama. No es extraño en lo absoluto. En el punto de vista del director, Noé está adorando a un dios falso, maníaco homicida.  Mientras más fiel y “piadoso” se vuelve Noé, más homicida se vuelve. Se está convirtiendo completamente a la “imagen del dios” del que habla constantemente Tubal-Caín, que es el hombre “malo”.

Pero Noé le falla a “El Creador”. Él no puede acabar con toda la vida como su dios quiere que haga. “Cuando miré a esas dos niñas, mi corazón se llenó de amor”, dice. Noé ahora tiene algo que “El Creador” no tiene. Amor. Y Misericordia. Pero, ¿de dónde sacó eso? ¿Y por qué ahora?

En la escena inmediata anterior Noé mató a Tubal-Caín y recuperó la reliquia de piel de serpiente: “Sophia”, “Sabiduría”, la verdadera luz de lo divino. Sólo una coincidencia. Estoy seguro.

Bueno, ya casi he terminado. Los arco iris no llegan al final porque Dios hizo un pacto con Noé. Los arco iris aparecen cuando Noé recupera la sobriedad y abraza la serpiente. Envuelve la piel alrededor de su brazo, y bendice a su familia. No es Dios quien los comisiona ahora para multiplicar y llenar la tierra, sino Noé, en primera persona, “Yo”, usando el talismán de serpiente. (Ah, y a propósito, no es accidental que los arco iris sean circulares. El círculo de “Uno”, el Ein Sof,  en la Cábala, es el símbolo del monismo).

Observe este cambio temático: Noé estaba en una borrachera la escena anterior. Ahora está sobrio e “iluminado”. Los cineastas nunca hacen eso por accidente.

Él ha trascendido y superado a esa deidad homicida, celosa.

Permítame emitir un par de advertencias de todo esto: la especulación gnóstica es una cosa diversa. Algunos grupos parecen radicalmente “dualistas”, donde “El Creador” realmente es un “dios” completamente diferente. Otros son más “monistas”, donde Dios existe en una serie de emanaciones descendentes. Otros lo tienen como que la deidad menor “crece” y “madura” y asciende por sí mismo la “escalera” o “cadena” de ser a alturas más elevadas. Noé probablemente encaja un poco en cada categoría. Es difícil de decir. Mi otra advertencia es la siguiente: no hay duda de que hay una tonelada de metáforas, citas y temas Cabalísticos en esta película que no alcancé a pescar en una sola sesión. Por ejemplo, ya que la Cábala toma sus vuelos de fantasía generalmente basados en las letras y números hebreos, observé que los “Vigilantes” parecían estar deliberadamente formados como letras hebreas. Pero usted no me puede pagar para ir a ver esta película de nuevo, así que podría perforar más en la mina de Zohar para ver qué puedo encontrar. (Desde un punto de vista puramente cinematográfico, me pareció insoportablemente aburrida).

Lo que puedo decir en una vista es esto:

Darren Aronofsky ha producido un recuento de la historia de Noé sin referencia a la Biblia en lo absoluto. Esto no era, como había afirmado, sólo una tradición legendaria del común y corriente “Midrash” judío. Esto fue un recuento completamente pagano de la historia de Noé directamente de fuentes Cabalísticas y Gnósticas. En mi opinión, simplemente no hay duda acerca de esto.

Así que déjenme decirles cuál es el verdadero escándalo en todo esto.

No es que él haya hecho una película apartada de la historia bíblica. No es que haya decepcionado y recalentado a los críticos cristianos que tenían expectativas demasiado altas.

El escándalo es este: que de todos los líderes cristianos que fueron muy lejos avalando esta película (por cualquier razón: “es un tema de conversación”, “por lo menos Hollywood está haciendo algo en la Biblia”, etc.), y de todos los líderes cristianos que la criticaron por “no seguir la Biblia”…

Ninguno de ellos pudo identificar la subversión gnóstica descarada de la historia bíblica, cuando estaba justo delante de sus ojos.

Creo que Aronofsky lo hizo como un experimento para burlarse de nosotros: “Eres tan ignorante que puedo poner a Noé (de acuerdo, ¡es Russel Crowe!) en la pantalla grande y representarlo literalmente como la “simiente de la serpiente” y todos ustedes mirarán la proyección de mi estudio y la apoyarán”.

Está partiéndose de la risa. Y la culpa es de todo el que la compró.

¡Y qué experimento agnóstico! En el gnosticismo, sólo la “elite” están “en el saber” y tienen el conocimiento secreto. Todo los demás son ingenuos y tontos ignorantes. El “evento” de esta película está destinado a ilustrar la premisa gnóstica. Somos ingenuos y tontos. ¿Podría despertar la cristiandad, por favor?

En respuesta, tengo una simple sugerencia:

A partir de ahora, no se otorga ni un solo título de seminario a menos que el alumno demuestre que ha leído, digerido y entendido Ireneo de Lyon, Contra las Herejías.

Porque estamos en el siglo segundo de nuevo.

 

Posdata.

Algunos lectores podrían pensar que estoy siendo duro con la gente por no darse cuenta del gnosticismo en el corazón de esta película. No estoy esperando que los espectadores comunes y corrientes observen estas cosas. Esperaría exactamente lo que hemos visto: confusión que hace rascarse la cabeza. Tengo un estándar completamente diferente para los líderes cristianos: profesores de universidades y seminarios, pastores, y doctores en filosofía. Si una piel de serpiente envuelta alrededor del brazo de un personaje bíblico piadoso no enciende ninguna alarma… no sé que decir.